La historia heroica de Tim

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La historia heroica de Tim

Mensaje por Kev el Vie Jul 29, 2016 10:39 am

Este es un cuento de héroes realizado en forma comunitaria por la participación de los miembros de heroica frase por frase.
Hay diferentes versiones de el ya que han sido diferentes usuarios los que lo han adaptado para que todos podamos contarlo a nuestra manera. Espero que puedan disfrutarlo.

PD. Aprovecho de comentarles que se sientan con toda libertad de compartir sus cuentos con el resto del foro. Si tienen escritos o planean hacerlo, pueden usar esta sección para eso.



La historia heroica de Tim. Versión 1.0

Había una vez un héroe llamado Tim, quien llamado por las voces de su interior fue convocado a ir al más allá. Dio un paso y se aventuro, armado de sus ideales, a la batalla por sus sueños.
En el mas allá vio algo que superaba cualquier historia de ficción, un dragón que intentaba arrastrarlo y obligarlo a darse por vencido para siempre. Paralizándolo con su aliento, este le impedía llegar a su anhelo más profundo,  ser libre. Tim sabía que estaba destinado a ser feliz y brillar con toda su intensidad, tal como un Dios. Por eso, grito muy fuerte y ilumino las sombras de su interior, liberándose de su pasado, encontrando y aceptando su oscuridad como parte de su ser. Solo así, entendiendo sus miedos podría eliminarlos, convertir al dragón en su mejor amigo y volar con él. De este modo el podría transformar su debilidad en fortaleza y ser un guerrero inigualable, siempre manteniendo la nobleza en su corazón.
Así fue como Tim gano el respeto de los demás, adquiriendo fama por su sabiduría y viajando por el mundo para enseñarle a la gente a encontrar su héroe interior, el que todos tenemos dentro de nosotros mismos.

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Había logrado mucho más de lo que un hombre común podía lograr y tenia de lo que sentirse más que orgulloso, sin embargo, Tim decidió plantarse un reto más grande aun...
Las leyendas decían que existía una joven princesa que no había sido capaz de sonreír durante años, sabiendo que esto solo le ocasionaba problemas para dormir y estaba marchitando su belleza. Tim acepto el reto para devolverle así la felicidad y su brillo. Se decía que quien la hiciera dormir por la noche con una sonrisa en su rostro podría saber su nombre y tener su corazón.
Como a él le había sido entregado ese don y esa luz decidió enseñarle como lograr esas proezas, para ello viajaría junto a ella y le enseñaría un nuevo mundo: Uno donde los sueños pueden lograrse.

------ (SEGUNDA PARTE)

Finalmente, con el pasar del tiempo su rostro logro iluminarse, y un día, sin darse cuenta, esbozo levemente una sonrisa, la sonrisa más bella del mundo, aquella que reservo para ese momento en que se daría cuenta que su sueño por fin se había cumplido, estaba frente al hombre que amaba. Por fin podría revelar su nombre y entregar su corazón.
Sin embargo, para ese entonces, Tim se encontraba muy débil, y pronto, ya no podría contemplar mas su belleza...
El paso del tiempo y la lucha había menguado su espíritu heroico, quitándole su semblante resplandeciente.
Ahora ella seria quien le ayudaría a recuperar su fortaleza, tomando su mano y con un beso le devolvió la luz que había olvidado en sí mismo. Tim comenzó a recuperar su fuerza y convicción. La princesa se había convertido en su heroína.
"Tú me lo dijiste, todos podemos ser héroes y era el momento de yo ser una para ti"
La princesa le devolvió todo lo que él hizo por ella y Tim comprendió entonces que: todo lo que hacemos para alguien algún día se nos regresara cuando más lo necesitemos.
Así como todos necesitamos un héroe.  
Su ultimo sueño se había cumplido y ambos fueron felices. FIN.


Dibujo de Tim realizado por un usuario.




Última edición por Kev el Vie Jul 29, 2016 11:17 am, editado 1 vez
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Kev


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Sueño : Reunir personas con un gran sueño y cambiar el mundo

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Versión 2.0

Mensaje por Kev el Vie Jul 29, 2016 10:43 am

Había una vez un héroe llamado Tim.
Un día de repente y sin previo aviso un portal se abrió en su cuarto
y desde ese portal una voz resonaba; “Ven.”
Tim junto valor y entro al portal, cuando entro supo que había sido
invocado por la voz del tiempo, aunque no sabía que significaba.
Al entrar apareció un espacio negro que parecía infinito,
esa voz milenaria que parecía haber estado siempre y que siempre existirá, le encomendó una misión: Derrota a tu dragón.
No sabía lo que significaba, pero Tim estaba muy feliz de haber sido encomendado una misión tan grande por alguien a quien el sentía que era muy impórtate.
Tim se sentía excitado y feliz… él se sentía: Un héroe.
En búsqueda de derrotar al dragón Tim se adentró en la oscuridad que parecía infinita.
Se perdió en las fauces de lo eterno y desconocido.
No importa cuánto avanzaba, todo lo que daba a la vista era oscuridad y una línea en el horizonte. Como si estuviera en altamar… pero en la nada.
Aun así Tim siguió adelante valientemente, como todo un héroe puesto que su ideal era muy grande. El silencio del lugar era sepulcral, ni siquiera los pasos de Tim se escuchaban. Pero él seguía adelante, por más que el lugar este silencioso su corazón lo mantenía en eje. Su corazón de soñador era su brújula en medio de la oscuridad.
Tim camino y camino, el horizonte jamás se acercaría, como si de una desopilante carrera burlona se tratara. Aun así Tim no paro y su perseverancia rindió frutos.
A lo lejos se veía una sombra, no había mucho punto de referencia, pero se veía gigante.
El ahora ya no quería avanzar puesto que le daba mucho miedo ese dragón…
sin embargo él sabía que más adelante estaría el dragón, por lo que no podía detenerse ahora. Dio varios pasos, se detuvo e intento volver atrás. De hecho… volvió.
Tim se acobardo. Pero mientras caminaba hacia atrás se dio cuenta que la sombra se hacía cada vez más grande, entonces se detuvo. Luego de mucho meditar, Tim finalmente decidió enfrentarse a la sombra. ¿Qué reunió coraje? ¡Para nada! Tim estaba sudando frio, sus piernas le temblaban, su garganta estaba seca, sus pantalones estaban… húmedos (ya me entienden) Pero aun así siguió adelante.
Algunas veces… la realidad supera la ficción. Al acercarse más, Tim pudo darse cuenta de la verdadera identidad de la sombra. Todo este tiempo… se veía exactamente igual a él.
Y no estaba tan lejos, él siempre la vio gigante porque pensó que estaba lejos, en realidad tenía su mismo tamaño.
Pero su sombra siempre estuvo cerca, demasiado cerca quizá; su sombra siempre estuvo con él. Entonces la sombra le dijo a Tim: “Acéptame, yo soy parte de ti. Merezco aceptación. Soy tu yo. Lo que tú quieres ser. No puedes deshacerte de mí… porque yo soy tú. La luz genera sombra, y eso es lo que tú eres, luz. Dejare de estar bajo tuyo el día que camine de tu lado, y ese será el día que me aceptes como parte de ti.”
La sombra entonces se convirtió en un dragón negro.
El dragón negro pego un gran rugido, Tim perdió el equilibrio y cayó al suelo.
-“¿Mataras al dragón, caballero envuelto en ego? ¿O lo dominara?
No puedes matar a este dragón. Porque yo soy tú. Yo soy aquello que anhelas, aquello que te han quitado, aquel puño cerrado, aquel corazón lastimado. Yo soy esa sombra que se mece debajo de tu cama, la araña que danza en la telaraña de tu mente.
Yo soy vidente omnipotente.
¿TIENES MIEDO?”
Entonces Tim sonrió y dijo: -“Claro que sí. Tengo miedo… yo… te tengo miedo.
Pero no más.”
-“¿Ya no me temes? ¡Ha! ¡Tonterías! Puedo ver el pánico en tu alma. Después de todo… yo soy tu.”
-“No… a eso no me refiero. No he dicho que ya no tema, he dicho que ya no huiré de mis temores. Los enfrentare, los aceptare y luego… ¡Los cambiare!
Puesto que valiente no es aquel que no conoce el miedo, sino aquel que lo conoce, le da la mano y puede tomarse una taza de té con él para hablar de sus diferencias.
El miedo es tan solo una ilusión, ilusión que actualmente por más que me engañe a mí mismo aún estoy bajo ella… sin embargo; enfrentándome a mis miedos es el primer paso para salir de esa ilusión. Por eso amigo mío te digo, que te tengo miedo, pero te enfrentare, te daré un gran golpe, luego te abrazare, nos reiremos juntos y tomaremos una taza de té. Dragón bastardo que me acompañara hasta la muerte.”
Tim dijo eso con lágrimas en sus ojos, se puso en pie y dejo salir una gran sonrisa.
Él sabía que dentro de su corazón tenia lo necesario para mejorar y brillar más que cualquier estrella en el cosmos. Él sabía que podía avanzar, teniendo a la oscuridad no a sus pies, sino a su lado, aceptándola y transformándola en luz.
Como si fuera un dios, sus ojos se volvieron de fuego e invoco una espada ilusoria.
Apunto su espada hacia el dragón, levanto su brazo, sonrió…
pero a lo último dejo caer su espada.
Dragón: -“¿No dijiste que me golpearías?”
Tim: - “Tonto. No puedo golpearme a mí mismo.”
Dragon: -“Eso… es cierto. Ja… jajaja…. Jajajajaja.”
Tim: -“Jajajajajaja.”
Dragon: -“¡Jajajajajaja!”
Tim: -“¡JAJAJAJAJAJAJAJA!”
Dragon: -“¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!”
Mientras ambos reían juntos la oscuridad de todo el lugar empezó a transmutarse en luz.
Los cielos se tornaron en miles de colores y estrellas.
Miles de pequeñas luciérnagas salieron del suelo y lo que antes era oscuridad que parecía no terminar más, se transformó en un bello paisaje. Ni el niño ni el dragón le hicieron mucho caso a eso, ambos seguían riendo.
El niño jamás olvidaría esa experiencia, aquel día en la que se volvió amigo de su sombra.
Aquel día en donde descubrió que el miedo es una ilusión y que el en realidad era algo equivalente a millones de dioses. Que todos lo somos en realidad…
él nunca iba a olvidar como ese niño tan débil, el al que todos molestaban… se dio cuenta de su verdadero valor.
Tim se despertó de su siesta, con la cara toda babeada y lagañas.
Supo que su experiencia fue real, la tenía grabada en su corazón. Se preguntaba porque el dios del tiempo le encomendó esa prueba. El ahora entendía la respuesta… para cambiar su presente y crear un luminoso futuro.
Tim más nunca volvería a ser el mismo, él se volvería un sol de luz, amor y sabiduría.
Entrenaría durante muchos años para mejorar, para superar su ego y para iluminar al resto de las personas. Tim termino siendo respetado y amado por muchos. También envidiado y odiado por otros. Pero Tim jamás les pago con la misma moneda. Después de todo… el dragón mismo lo había dicho: Una luz genera sombras, solo aceptándolas y cambiándolas la luz puede ser completa.
Tim creo un grupo y empezó a expandir su luz, como si fuera una epidemia benigna, como si fuera una antorcha que se pasara a varias personas. Tim sin saberlo ni haber caído en cuenta, sin forzar ni poseer nada, sin obligar a nadie, solo ofreciendo libertad y amor: Tim había creado una gran legión de personas que compartían sus ideales y los esparcían como él: Todos querían crear un mundo mejor.
Un día otra misión había llegado a Tim, una chica a la cual la vida le había pegado muy duro. Ella jamás sonreía y tenía dificultades para dormir.
Ella siempre soñaba que su fallecido padre había reencarnado en un árbol podrido que da justo afuera de la ventana de su dormitorio. El árbol podrido, sin hojas y con ramas secas metida sus raíces mientras por la ventana mientras ella dormía e intentaban atacarla… de una manera que ella jamás especifico. Al parecer esta mujer no podía hablar con ningún hombre y a ninguno le diría su nombre. Solo pudo relacionarse con Tim por su ya ganada fama de buen hombre. Tim le prometió que la curaría, que debía creer en él.
Tim le dijo que ella era una luz con posibilidades infinitas, que ella podía hacer lo que quisiera y que ningún temor podía ganarle. Él le dijo que la ayudaría a superar sus miedos y crecer emocionalmente. Para ello el directamente no hizo nada con ella, la llevo de viaje consigo para que vea en qué consistía su labor.
Pero antes de eso le pregunto su nombre, la mujer le dijo que solo se lo diría si podría hacerla dormir con una gran sonrisa en su boca.
Ambos se fueron de aventuras y ayudar a las personas.
Inicialmente la mujer no hablaba mucho, pese a que Tim emanaba únicamente amor y tranquilidad, ella aún se mantenía taciturna y a la defensiva. Tim pensó en contarle una experiencia pasada suya para hacerla reír. La historia de su primera aventura cuando era niño.
Ella se sentó a escuchar su historia.
Tim: -“Cuando era niño tenía la mala suerte de que siempre aparecían charcas de lodo en mi camino. Y a mí me gustaba saltarlas…”
Chica: -“¿Con que objeto?”
Tim: -“Con las piernas.”
Chica: -“…”
Tim: -“…”
Tim: -“De acuerdo, fue un chiste muy malo.”
Tim: -“Yo quería demostrarme a mí mismo que no importa la mala suerte o las cosas que se pusieran en mi camino, yo podría saltarlas.
¡Además! Era divertido. Okay, principalmente era divertido.
Un día resulta que intente saltar un charco de lodo gigantesco, era tan pero tan grande que se me hizo un buen desafío. Creí que podría hacerlo puesto que estaba en bajada… tome mucha distancia… Corrí a mi máxima velocidad ¡Y! Me resbalé y me deslice como foca en la Antártida. Deberías haberme visto, creo que me habré deslizado como 3 cuadras. Mis vecinos me veían pasar deslizándome con la cara estampada contra el suelo. Al final de la bajada me estrelle contra el puesto de un turco que vendía fertilizante. Sí, es lo que estas pensado. Termine cubierto de estiércol DE MONO. El loco lo vendía como un nuevo abono. Resulta que no solo le rompí el puesto, sino que destruí la urna en donde estaban las cenizas de su padre. Estaba cubierto de estiércol de mono, tosiendo un polvo raro (después descubrí que había aspirado a una persona) y un turco raro me estaba gritando cosas… y no creo que sean cumplidos precisamente.
Durante mucho tiempo todos los niños, todo el vecindario ¡E inclusive mis padres! Me llamaron come lodo (aunque los niños le añadieron “aspira viejos” y “retrete de mono”)”
Sorpresivamente la chica se estaba ahogando de la risa.
Al notarlo ella rápidamente intenta recobrar la
compostura y ocultar su sonrisa.
Tim ganando confianza en que estaba haciendo las cosas bien, en un acto muy pícaro agarra un poco de lodo que hay en el suelo y se lo arroja a la chica.
Tim: -“No te rías de las desgracias de los retretes de mono.”
Chica: -“…”
¡Chica me tira con lodo también!
Tim: -“…”
Chica: -“…”
Chica y Tim: -“¡¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!”
Luego de reír un largo rato Tim finalmente se aventuró en preguntarle su nombre nuevamente.
Chica: -“¡Espera!”
Tim: -“¿Hmmm?”
Chica: -“Aun no has cumplido tu parte del trato.
Tengo que dormir con una sonrisa.”
La chica miro hacia atrás y se percató que estaban sentados debajo de un viejo roble. Su sonrisa fue rápidamente borrada por un rostro lleno de melancolía.
Tim al ver esto agarro una hoja de ese viejo roble y la uso como instrumento de viento. Entonando una melodía muy alegre mientras ella se quedaba mirándolo sorprendida.
Con sus ojos cerrados Tim se bamboleaba de un lado hacia el otro entonando la canción. Esa canción parecía ser parte de todo… al menos esa era la sensación que le transmitía a la chica.
Era el aire que movía los pastizales, aquellas estrellas brillando en el cielo, esas hormigas caminando en el suelo. Parecía como si la canción estuviera en sintonía con todo, en especial con su corazón.
La reconfortaba…
Tim: -“Esta canción… la entonaba siempre mi
madre cada vez que estaba triste.”
Chica: -“¿Qué le paso a ella?”
Tim: -“Murió. Un día tuvo dolores de cabeza, me dijo que se iba a dormir debajo de un árbol, como siempre hacia. Tomo su revista favorita, se la puso en el rostro, entre cruzo los dedos.
Y ella durmió… para nunca más volver a despertar.”
Chica: -“Mi padre también murió... pero a diferencia de tu madre… él no fue un buen padre para conmigo. Me golpeaba… y muchas otras cosas más…”
Tim abrazo a la chica. Ella sonrojada lo quiso apartar,
pero al final desistió.
Chica: -“¿Qué estas…”
La muchacha se quedó perpleja al observar el
rostro lleno de lágrimas de Tim.
-“Es muy triste…” Dijo Tim con la voz quebrada.
Tim: -“Lo que has pasado es muy triste…”
Mientras sentía las cálidas lágrimas de Tim caer sobre sus mejillas, la chica comprendió que él no tenía dobles intenciones.
Tim probablemente la hubiera abrazado fuera ella horrible, un hombre, un anciano, o un animal. Porque Tim era… un hombre fenomenal.
Tim: -“Mientras estés conmigo no voy a dejar que pases por eso de nuevo. Te mostrare… que en este mundo no hay solo maldad.
Te mostrare… que por cada 10 golpes que la vida te haya dado, yo puedo responderlo con 100 abrazos.
Te mostrare, que puedo convertir tus lágrimas en una sonrisa y tu silencio en un nombre.”
Ella cerró los ojos y sonrió.
Comprendió porque Tim se había ganado su fama…
Chica: -“Yoga. Ese es mi nombre.”
Lo dijo con una sonrisa llena de lágrimas.
Tim: -“Pero… la promesa.”
Yoga: -“La cumpliste. Todo este tiempo estuve dormida… pero llorando. Tú me acabas de despertar con una sonrisa.
Me has abierto los ojos… a partir de ahora, luchare a tu lado.”
Tim: -“Si tan solo te he abrazado…”
Yoga: -“Muchas veces es lo único que se necesita. El amor es la clave que puede transmutar todo. Eso es lo que me has enseñado.”
Ambos siguieron su viaje juntos. Los silencios de Yoga poco a poco se convirtieron en interminables charlas. Su cara deprimida se convirtió en una perpetua sonrisa.
Y su vida apagada de convirtió en un millar de sueños.
Tim: -“¿Estas segura?”
Yoga: -“Aha.”
Tim: -“No tienes que hacerlo si no quieres.”
Yoga: -“Es algo que tengo que superar. Tú me has ayudado a eso…
ahora quiero caminar a tu lado… y compartir tu sueño.”
Ambos se tomaron de la mano y fueron
a visitar la tumba del padre de Yoga. Ella se quedó mirándola durante mucho tiempo, y lo único que dijo fue:
-“Te perdono, y te dejo ir. Tus cadenas más nunca volverán a atarme.”
Esa noche fue la primera en la que Yoga no tuvo ninguna pesadilla.
Al día siguiente Yoga le conto a Tim que tuvo un sueño…
un sueño en donde ella abría los ojos en su cuarto, pero algo era diferente. A diferencia de siempre ahora ella estaba despierta y se podía mover. Noto que desde la ventana entraba mucha luz.
Al mirar hacia afuera vio algo increíble… un gran árbol… lleno de flores en la copa. Y a una persona en la cima del árbol de espalda.
Yoga salió a la calle… se acercó a esa persona, esta se dio vuelta lentamente… esa persona… era Tim.
El extendió su mano con una gran sonrisa y ella la tomo.
Al tomar su mano se despertó del sueño. Un sueño que duro mucho tiempo y que se había tornado pesadilla.
Los años han pasado y ella supero todos sus miedos.
Pero la vida le tenía preparado algo inesperado… un regalo.
Tim estaba sentado en un pequeño banquillo negro, moviendo su pierna de arriba abajo con los brazos los dedos entrelazados.
El tiempo parecía estático… entonces finalmente un hombre de blanco le da las noticias... –“Felicidades. Es padre de una niña.”
Así es… la vida le tenía preparado el regalo más grande;
la vida misma. Ambos, Tim y Yoga se encontraban observando maravillados a la niña. Se miran… lloran, se dan un beso y se preguntan: -“¿Cómo debemos ponerle?”
Tim: -“¡Goku----a!”
Yoga: -“No seas tonto.”
Tim: -“Hmmm. Tiene que ser un nombre lindo.”
Yoga: -“Lindo… como una flor.”
Tim y Yoga: -“…”
Tim: -“¿Verdad…”
Tim y Yoga: -“….Rose?”
Los años han pasado. Una vida muy feliz… Tim ahora ya era un viejo en sus últimos momentos. Él se encontraba sentado en el borde de un peñasco meditando mientras miraba el amanecer.
El sol se ponía sobre el mar…
con una sonrisa el seguía tomando té, hablándose a sí mismo.
Tim: -“Bueno… creo que ya es hora de que me reúna con ellas.
No puedo darte las gracias por todo lo que has hecho…
es lindo poder tomar un último té contigo.”
A su lado se encontraba el dragón negro sentado junto a él observando el atardecer y tomando té.
Dragón: -“Has esquivado muy bien todo lo que te he lanzado.”
Tim: -“Pero solo así se aprende a saltar alto… como con los charcos de lodo, viejo pelos necios.”
Dragón: -“Es hora de irnos.”
Tim: -“Si…”
Dragón: -“¿Te doy un aventón?”
Tim: -“Eres…. El peor….. Taxi….. Del………. Universo………”
Dragón: -“Lo sé. Porque yo soy tú. ¡Jajajajaja!”
Entonces Tim se fue volando montado en el dragón a ver a su amada… pero había dejado atrás un cascaron que todavía estaba sentado mirando el atardecer, con los ojos cerrados y una amable sonrisa relajada. Las flores de primavera se mecían suavemente.
Entonces un recuerdo efímero pasaba… la vida de Tim.
Tim recorrió el mundo, hizo miles de amigos. Ayudo a muchísimas personas y animales. Gracias a los esfuerzos de Tim millones de personas pudieron vivir mejor… pero eso no era todo.
Tim recuerda los momentos que paso con su familia en una cabaña en los bosques. Viendo como sus hijos crecían junto con su esposa.
En su cabaña… que daba al frente de un árbol floreado.
Rose: -“¡Papá! ¡Mamá! ¡Drachen! ¡Ya lo he decidido!”
Tim: -“¿Qué cosa?”
Rose: -“¡Cuando crezca me volveré una heroína
justo como papá y mamá! Cambiare el mundo.”
Yoga y Tim se quedaron congelados, luego se miraron y sonrieron.
Drachen: -“¡Y-yo también! Quiero vivir miles de aventuras.
¿C-crees que alguien débil como yo pueda hacerlo… papi?”
Tim acaricio la cabeza de Drachen y Rose.
Tim: -“¡Por supuesto! Sean los mejores héroes… háganlo con amor y persigan las estrellas. Estoy seguro… que si realmente quieren hacerlo, si realmente lo anhelan. Podrán superarnos. Pasen la flama.”
Tim se perdió en el horizonte montando en el dragón.
En una vieja cabaña se encontraba un árbol lleno de flores con un dibujo grabado: Un hombre, una mujer, un niño, una niña y un dragón.
Esta fue la historia de Tim…
¿Y tú…. Pasaras la flama?.

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